De visita en Chile, invitado por la Fundación para el Progreso, el académico conocido mundialmente como el «ecologista escéptico» sostiene que «la forma en que nos han vendido la política climática es que como es el fin del mundo, debemos gastar todo en eso». En cambio, dice, «hay que darse cuenta de que si se quiere tener una economía moderna, alguien tiene que tener refinerías. Alguien tiene que extraer las cosas de la tierra».